Cómo limpiar y curar una paellera de acero pulido para que no se oxide

Cómo limpiar y curar una paellera de acero pulido para que no se oxide Escuina

Si has decidido comprar una paellera de acero pulido tradicional, enhorabuena. Tienes en tus manos la herramienta definitiva para conseguir el socarrat perfecto y el sabor más auténtico.

Sin embargo, como ya sabrás, el acero desnudo tiene un enemigo natural: el óxido. A diferencia de las sartenes de teflón o las paellas esmaltadas, el acero pulido requiere un ritual de mantenimiento específico. En Escuina hemos preparado esta guía para que sepas exactamente qué hacer antes de usarla por primera vez y cómo limpiarla después de cada uso para que te dure toda la vida.

1. El primer uso: Cómo "curar" la paellera nueva

Cuando recibes tu paellera nueva, notarás que viene con una capa de barniz o aceite protector de fábrica. Este recubrimiento sirve para evitar que se oxide durante el almacenamiento y el transporte, pero debes eliminarlo por completo antes de cocinar.

El proceso es el siguiente. Primero, llena la paellera de agua casi hasta los remaches de las asas y añade un buen chorro de vinagre blanco. Pon la paellera al fuego (en tu paellero de gas) y deja que el agua hierva a fuego medio durante unos 10-15 minutos; el vinagre ayudará a desprender el barniz protector. Vacía el agua con cuidado y lava la paellera con agua caliente, jabón lavavajillas y un estropajo de aluminio, frotando a conciencia por dentro y por fuera. Sécala inmediatamente con papel de cocina: nunca la dejes secar al aire. Por último, echa un chorrito de aceite de oliva o girasol y repártelo por toda la superficie (interior y exterior) con un papel de cocina, creando una película protectora.

Tu paellera ya está lista para cocinar el primer arroz.

2. Limpieza después de cocinar

El domingo ha sido un éxito y llega el momento de fregar. Aquí es donde muchos cometen errores que acaban en óxido.

❌ Nunca hagas esto ✅ Método correcto
Dejar en remojo toda la noche Si hay arroz pegado, pon 2 dedos de agua al fuego 5 min
Meter en el lavavajillas Fregar con agua caliente, jabón y estropajo metálico
Dejar secar en el escurreplatos Secar rápidamente después de limpiar con papel
Guardar sin aceitar Aceitar en caliente con papel de cocina (interior y exterior)

 

El truco del experto es secar la paellera vacía sobre el fuego encendido durante unos 30 segundos para evaporar cualquier rastro de humedad microscópica que haya quedado en los poros del metal. Después, mientras la paellera aún está caliente, echa unas gotas de aceite y extiéndelo con papel de cocina por toda la superficie. El calor hace que los poros del metal se abran y absorban mejor el aceite protector.

3. Almacenamiento seguro

Una vez aceitada y fría, envuelve la paellera en papel de periódico o métela en una bolsa de plástico limpia para protegerla de la humedad ambiental. Guárdala en un lugar seco y, si tienes espacio, utilizar un colgador de paellas es la mejor manera de mantenerla ventilada y sin roces.

¿Qué hago si mi paellera ya se ha oxidado?

No te preocupes, el acero pulido es muy agradecido. A menos que el óxido haya perforado el metal, casi siempre tiene solución. Simplemente frota enérgicamente la zona oxidada con un estropajo de aluminio y un producto desengrasante potente o un poco de arena fina. Una vez eliminado el óxido superficial, lávala con agua y jabón, sécala al fuego y vuelve a aplicar la capa de aceite.

Con estos sencillos pasos, tu paellera de acero pulido de Escuina será heredada por la siguiente generación de arroceros de la familia.